Prueba: BMW i3

Hoy vamos a hablar de un vehículo que, sobre el papel, podría verse como poco apetecible para cualquier aficionado a los vehículos deportivos: relativamente alto, con aspecto de pequeño monovolumen, neumáticos estrechos que no hacen esperar demasiada potencia y, la clave de todo: eléctrico. Sin embargo, tras tener la suerte de conducirlo en el roadshow de presentación, os puedo decir que me pareció divertido, ágil y rápido. ¿Cómo es posible tal diferencia entre la primera impresión y la opinión que tengo tras probarlo? Vamos a entrar en detalles porque este BMW i3 lo merece.

La mirada del i3 viene definida por sus faros LED

La mirada del i3 viene definida por sus faros LED

En primer lugar, debemos destacar que el i3 es el comienzo de una importante estrategia en el seno de los de Baviera. Así como la M designa a los vehículos más deportivos de la marca, la i es el sello familiar de los vehículos eléctricos e híbridos con los que BMW quiere revolucionar el mercado. Los dos primeros invitados a esta fiesta son el i3 y el i8, similares en conceptos básicos pero ciertamente diferentes en el resultado final.

El anagrama i3 se sitúa bajo los LED traseros

La tecnología LED está presente también en los faros traseros

Eso sí, es importante analizar el BMW i3 como lo que es y no como lo que nos gustaría que fuese. Me explico. El i3 es un automóvil pensado para el uso diario en trayectos cortos o medios, los que la mayoría de nosotros realizamos en el día a día para ir a trabajar, ir al supermercado, quedar con amigos… Pero si lo que estás buscando es un vehículo para viajar los fines de semana a Alicante, o un juguete con el que disfrutar una mañana de domingo, o un sustituto a ese coche al que por motivos de trabajo le haces al año 80000 km, sin duda éste no es tu coche.

El BMW i3 está pensado para un uso concreto

El BMW i3 está pensado para un uso concreto

El BMW i3 posee muchas ideas innovadoras aplicadas por primera vez en un coche de producción y otras que, no siendo nuevas, sí que han sido llevadas a cabo con un planteamiento firme y, posiblemente, en un momento en el que el mercado –ahora sí- empieza a demandarlo de una manera más clara. Se trata pues de evaluarlo de una forma diferente al resto de coches, para ver qué se espera de él y qué es lo que realmente nos puede aportar.

Las dimensiones del i3 son propias de un monovolumen pequeño

Las dimensiones del i3 son propias de un monovolumen pequeño

Los aspectos revolucionarios del i3 empiezan por la propia arquitectura del vehículo (BMW la denomina Life-Drive), la cual consta de dos estructuras claramente diferenciadas. La superior (Life) engloba toda la carrocería del coche y está fabricada en CFRP (Plástico Reforzado con Fibra de Carbono), lo que le otorga unas propiedades mecánicas sobresalientes con un peso un 30% inferior al que tendría una estructura equivalente de aluminio. El diseño de esta plataforma, por otro lado, ha permitido prescindir tanto del pilar B -que separa las ventanillas delantera y trasera- como del túnel central, lo cual beneficia la iluminación y la comodidad en el interior del habitáculo.

Estructura Life fabricada en fibra de carbono

La estructura Life está fabricada en fibra de carbono

La parte inferior (Drive) es un bastidor de aluminio que aloja el motor eléctrico, las baterías, la suspensión y la electrónica del vehículo, todo ello convenientemente  protegido por perfiles de aluminio para garantizar la seguridad del vehículo en caso de accidente. El peso de las baterías, uno de los mayores inconvenientes de cualquier vehículo eléctrico, está por tanto distribuido a muy baja altura. Esto permite conseguir que el centro de gravedad se mantenga muy bajo -aún cuando el vehículo es relativamente alto-, lo que favorece la dinámica de conducción. Al fin y al cabo, no deja de ser un BMW y un buen comportamiento cuando se está al volante es prácticamente obligado.

Estructura Drive que aloja las baterías

La estructura Drive aloja las baterías

En términos de diseño, es obvio que el exterior del i3 es llamativo. Tiene un aspecto futurista, con una línea de cintura irregular, llantas grandes con bonitos diseños pero estrechas (para reducir el consumo), combinaciones de pintura bitono, faros LED… E inserciones de un tono azul metalizado que rodea el emblema de la marca, los famosos riñones frontales y las taloneras del coche. Personalmente me gusta, aunque su aspecto de monovolumen es lo que aún no termina de convencerme.

La apertura de puertas es  llamativa, pero ya la hemos visto en otros vehículos

La apertura de puertas es llamativa, pero ya la hemos visto en otros vehículos

El interior también muestra un diseño moderno, con un salpicadero limpio y sin muchos botones, una pantalla de 10,25 pulgadas situada en el centro que muestra la información multimedia y del GPS, así como otra pantalla -de 6,5 pulgadas- tras el volante que indica la velocidad y diversa información útil sobre la conducción y el funcionamiento de las baterías. Una línea (que puede ser del citado tono azul) recorre el interior del aro del volante, que por cierto tiene unas dimensiones y un grosor óptimos. Esto es uno de los factores que ayudan a que la postura de conducción esté muy conseguida, como suele ocurrir con los modelos de la marca bávara.

La pantalla central muestra en un mapa hasta dónde podemos conducir con la autonomía restante

La pantalla central muestra en un mapa hasta dónde podemos conducir con la autonomía restante

Los asientos son cómodos y sujetan bien, la altura al techo es suficiente para personas por encima del 1,90 (las plazas traseras son también buenas para otras dos personas, algo justas si viajan tres) y el habitáculo se siente amplio y luminoso, aunque la visibilidad trasera no es mucha.

La habitabilidad interior está muy lograda

La habitabilidad interior está muy lograda

En BMW no dejan de hacer hincapié en la importancia de su programa EfficientDynamics, con el que pretenden dotar a la marca de un carácter de sostenibilidad y responsabilidad social muy notable. Por ello el 95% de los materiales empleados en el i3 son reciclados, como el revestimiento de las puertas o el salpicadero. Incluso la madera empleada en el habitáculo cuenta con certificados de explotación forestal.

El revestimiento de las puertas es de fibras naturales recicladas

El revestimiento de las puertas es de fibras naturales recicladas

Para cargar el i3 tenemos básicamente dos opciones: hacerlo en un enchufe convencional o a través del “BMW i Wallbox”, un dispositivo que se puede instalar en casa y que permite realizar la carga más rápidamente. Como todos sabemos, los dispositivos de carga pública siguen siendo muy escasos en todo el país, con lo que no será tan fácil cargar el i3 si no tenemos controlado nuestro itinerario.

El anagrama i3 se sitúa bajo los LED traseros

El anagrama i3 se sitúa bajo los LED traseros

Éste es uno de los mayores problemas a los que han de enfrentarse el BMW y todos los demás eléctricos no híbridos. Nuestros coches siempre nos han brindado esa libertad y movilidad casi absoluta. Por ello, a muchos nos provoca cierta sensación de inseguridad el saber que, si se agota la batería, no será tan fácil encontrar una toma de corriente como lo es encontrar una gasolinera. Y es que imagínate: te vas a una carretera de montaña desierta a disfrutar de tu coche, en pleno atardecer, la radio apagada y el firme en perfecto estado, conoces la carretera y te apetece subir de vueltas un poco el motor…

El i3 se siente muy cómodo entre el tráfico urbano, incluso en los atascos

El i3 se siente muy cómodo entre el tráfico urbano, incluso en los atascos

Eh… Espera. No llevas un motor de gasolina. Ni tampoco el coche de los domingos. Llevas el eléctrico cómodo y rápido que te lleva y te trae del trabajo todos los días haciendo que gastes una cuarta parte de lo que gastarías yendo con el que tienes para irte a la sierra el domingo. La clave es cambiar el concepto. El i3 es lo que es y sirve para lo que sirve. Y para lo que sirve, lo hace muy bien.

Llantas que disminuyen la resistencia aerodinámica y neumáticos estrechos

Llantas que disminuyen la resistencia aerodinámica y neumáticos estrechos

Es más… Aquello para lo que no sirve tampoco lo hace mal. Eso sí, hay que desembolsar unos 4500 € más y comprarse el i3 REX (de “Range EXtender”). Se trata de una versión que monta un pequeño motor de gasolina (de 2 cilindros y 647 cm3) que genera 34 CV y que únicamente se emplea para accionar un generador que provea de electricidad al motor eléctrico, el que mueve las ruedas traseras del i3. Este motor de combustión permite aumentar la autonomía del coche, pues en cualquier momento en que la batería descienda del 75% de su carga se puede arrancar, permitiendo que el motor eléctrico funcione sin usar la energía almacenada por aquella. Eso sí, el depósito de combustible es de tan sólo 9 litros, así que las paradas a la gasolinera serán bastante habituales si regularmente hacemos uso del motor de gasolina.

Con el BMW i Wallbox el tiempo de carga es de 3 a 6 horas

Con el BMW i Wallbox el tiempo de carga es de 3 a 6 horas

Por último, vayamos con lo que más nos importa: ¿Qué tal va el i3? Pues a pesar de que esa forma “afurgonetada” pueda inducir a no creerlo, resulta que va muy bien. Se le nota muy ágil (el peso de apenas 1200 kg, 120 kg más en el REX, es de gran ayuda), la suspensión es dura y el coche responde muy bien a las órdenes de la dirección, que tiene un tacto muy bueno. El ruido que llega al interior es muy bajo, tanto de rodadura como procedente del motor eléctrico, y el acelerador funciona con lo que BMW denomina One Pedal Feeling. Esto significa que la retención al levantar el pie del acelerador es tan fuerte que en la mayoría de ocasiones no es necesario pisar el freno, pues se irá frenando progresivamente y mucho más de lo que lo haría un vehículo habitualmente.

El BMW i3 aúna el concepto eléctrico y el placer de conducir

El BMW i3 aúna el concepto eléctrico y el placer de conducir

Al principio se hace extraño, pero tras unos minutos de conducción es fácil acostumbrarse e incluso calcular con cierta habilidad a qué distancia del semáforo es necesario levantar el pie para detenerse en el lugar adecuado sin tocar el freno. Obviamente el pedal del freno funciona perfectamente y de la manera a la que estamos habituados, pero su uso en el i3 se ve reducido notablemente por el citado sistema y, de veras, no se echa de menos.

IMG_1245

Este BMW tiene buenas prestaciones y elevado confort de marcha

Las prestaciones del i3, además de sentirlas al conducirlo, se ratifican sobre el papel como propias de un vehículo con aspiraciones deportivas. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,2 s (el 320i tarda 1 décima más) y la recuperación de 80 a 120 km/h la realiza en 4,9 s. Un BMW 335i de 306 CV, tarda 3 décimas más… Y es que no olvidemos que el motor eléctrico del i3, de 170 CV, ofrece un par máximo de 250 Nm prácticamente constante en toda la gama de revoluciones. Por supuesto el cambio es automático, mediante un selector a la derecha de la columna de la dirección.

Un diseño moderno que empieza a verse en las ciudades

Un diseño moderno que empieza a verse en las ciudades

Si buscas un coche para usar de lunes a viernes haciendo pocos kilómetros –y el presupuesto que manejas es de unos 30000 €- deberías probar este BMW i3. Te sorprenderá el tacto al volante, lo bien que se conduce y el poco ruido que hace. Tendrás que olvidarte de llevártelo de viaje el fin de semana o en vacaciones (aunque con el REX y varias paradas en la gasolinera sí podrías hacerlo), pero es una opción muy a tener en cuenta si quieres algo diferente, más exclusivo que un compacto premium y estás dispuesto a renunciar a mayor autonomía a cambio del silencio y menor gasto de un eléctrico con el que, además, disfrutarás al volante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *