Porsche 911 50 Aniversario (VI) 2004 – 2012. La generación 997

El 997 representa como ningún otro miembro de la saga de nuestro querido 911 como se puede alcanzar un alto grado de refinamiento y de sofisticación, sin renunciar a sus genes como es la deportividad a ultranza y su arquitectura de todo atrás. Con 88 mm más de anchura detrás y el retorno a los faros circulares, devolvía la imagen que muchos seguidores echaron de menos en la anterior generación con sus faros de “huevo frito” o en forma de lágrima.

La andadura de esta generación comienza con las versiones Carrera y Carrera S con el conocido motor 6 cilindros bóxer. El desplazamiento en el caso de los Carrera tiene 3,6 litros y 325  caballos, para los modelos S, aumentaba hasta los 3,8 litros y 360  caballos. Como ya todos podemos imaginar durante 2005 hasta 2007 las versiones cabrio y targa hicieron su puesta en escena. En particular éste último recuperaba su techo completo de cristal a modo de la mítica generación 993.

Por orden ascendente, GT3, Turbo, GT3 RS y Carrera S, esperando su turno en el Pitlane del Jarama

Por orden ascendente, GT3, Turbo, GT3 RS y Carrera S, esperando su turno en el Pitlane del Jarama

Quizás en esta generación 997 otro de sus motivos principales sea lo prolífica que fue en cuanto a versiones especiales y/o deportivas. En el Salón de Ginebra de 2006, Porsche desplegó toda la infantería y presentó las versiones GT3 y Turbo, como siempre el GT3 presentaba toda una serie de mejoras aerodinámicas y de rebaja de pesos para poder tener un coche carreras cliente, rápido de homologar. Disponía del mismo bloque que el turbo con 3,6 litros y 415 caballos a 8400 rpm. El 0 a 100 km/h lo cubre en 4,1 segundos a través de una maravillosa caja manual de 6 velocidades. De este GT3 se derivaron dos versiones realmente destacadas, y ambas marcadas por las legendarias siglas RS Renn Sport. Este GT3, a diferencia del 996, se caracterizaba por ser más dócil de uso con unos deportivos backets, aún así por ejemplo disponía de serie de sistema de climatización automático o el PCM Porsche Communication Management. Los RS aparecieron en 2007 sin ninguno de estos dispositivos aunque seguía siendo legal rodar con ellos. Eso sí, disponía de unos preciosos backets en fibra de carbono que fueron la envidia de todos los deportivos de esa época. El 0 a 100 km/h se rebajaba a 4 segundos. A los 3 meses el RSR se creó a partir del RS para ser utilizado directamente en circuito. Estas poderosas siglas que llevan ligadas desde el principio de los tiempos del 911 latían con más fuerza que nunca en este 997.

GT3 997 junto con 911 930, recta del Jarama

GT3 997 junto con 911 930, recta del Jarama

Misma evolución podemos ver en la versión Turbo, con el mismo bloque que el RS pero con sobrealimentación mediante dos turbos Borg Warner. Lo llamativo de estos dispositivos es que era la primera vez que se trataban de turbinas de geometría variable. Normalmente debido a la alta temperatura de los gases de escape de los coches de gasolina solo se habían utilizado hasta la fecha en motores diesel que por la mayor relación de aire/combustible la temperatura de dichos gases es más baja. La geometría variable mejoraba sustancialmente la entrega de par a pocas revoluciones y a altas revoluciones la descarga de las turbinas estaban más suavizadas, adiós a la violencia en la entrega de otros modelos turbo de anteriores  generaciones. La potencia era de 480 caballos, se podía incrementar la entrega de par con el paquete sport chrono plus, que transmitida al suelo por la tracción integral con acoplamiento viscoso central permitía realizar el 0 a 100 km/h en 3,7 segundos para la versión manual y de 3,4 segundos para la versión Tiptronic S. La velocidad máxima era de 320 km/h.

Porsche 911 GT3 en los boxes

Porsche 911 GT3 RS en los boxes

Estas prestaciones superaban al hasta el momento vehículo de la marca con mayores prestaciones, el mítico y extraordinario Porsche Carrera GT. Incluso el reconocido detractor del 911, el histriónico Jeremy Clarkson (recordar que lo llamaba “escarabajos con zapatos de carreras”) declaró que se trataba del mejor deportivo del momento.

Incluso el reconocido detractor del 911, el histriónico Jeremy Clarkson (recordar que lo llamaba “escarabajos con zapatos de carreras”) declaró que se trataba del mejor deportivo del momento.

Porsche 911 GT3 RS 997 y 996 esperando salir a la recta

Porsche 911 GT3 RS 997 y 996 esperando salir a la recta

La siguiente revolución, PDK

Interior 997 Carrera S con cambio PDK y sport Chrono plus

Interior 997 Carrera S con cambio PDK y sport Chrono plus

Si existía alguna pega desde que Porsche en los 80 introdujo el cambio automático Tiptronic, era su lento funcionamiento, y poca capacidad de adaptación al tipo de conducción. Quizás para sus primos Audi se ajustaban a sus necesidades, pero para un deportivo de tal talla, se quedaba corto. Esta espera cada vez era más desesperante, cuando el Grupo VAG ya disponía de DSG en varios de sus modelos (el primero fue el TT 3,2 de 1ª generación), y BMW para su icono M3 había abandonado el SMG de embrague pilotado por el DKG de doble embrague.

Pero Porsche, con su experiencia acumulada en transmisiones de competición como en Le Mans, preparaba algo grande, y cuando presentó el PDK en la remodelación del 997 en 2009 asombró al mundo. Rápido y efectivo, en cualquier prueba todo el mundo daba como ganador al PDK. La única salvedad es que Porsche no aprovechó para colocar las lógicas levas detrás del volante si no que disponía de pulsadores tipo Triptronic algo antinaturales de accionar. Recientemente hemos tenido de disfrutar de un Boxster con PDK y lo de “empujar” para engranar la siguiente marcha en el volante hay que ir acostumbrándose.

Porsche 911 Carrera S, Salón de Ginebra 2011

Porsche 911 Carrera S, Salón de Ginebra 2011

Además del fantástico PDK, Porsche desplegó toda su infantería en la renovación, motores más potentes para cada gama, los Carrera con 345 caballos, los Carrera S 385 caballos, o los GT3 con 435 y 450 caballos para el GT3 RS y Cup. En el turbo se alcanzaba los 500 caballos, siendo el muy especial Turbo S el encargado de alcanzar el máximo con 530 caballos. Además de ello, el sistema de suspensión adaptativa  PASM o los silent block dinámicos que contrarrestaban las inercias provocadas por el desplazamiento del bloque motor, dejaban a bastante distancia a sus competidores más directos, donde se incluían, el Aston Martin Vanquish o el Ferrari 430, deportivos de pura raza y de arquitecturas más favorecedoras desde el punto de vista de un deportivo.

Porsche 997 Sportclassic

Porsche 997 Sportclassic con llantas Fuchs y la característica “cola de pato”

También a partir del 2009, se comenzaron a comercializar grandes versiones especiales, de entre ellas, el retorno del Speedster con el motor 3,8 litros de 408 caballos, el sport classic con reminiscencias del primer 930 RS 2,7. Por destacar alguno más, no os voy a detallar uno a uno, hubo uno que destacó por encima del resto, el GT2, con 530 caballos, tracción posterior y el mismo motor turbo con varias mejoras como los colectores de Titanio o el escape del mismo material, exteriormente se diferenciaba respecto al turbo en el alerón posterior, y que carecía de antinieblas. Hubo una versión que todavía marcaba más lejos las distancias, el GT2 RS que alcanzaba la potencia de 620 caballos, todo un hito. También debemos recordar que esta generación de 911 fue la encargada en 2011 de lanzar la tecnología híbrida de Porsche con un modelo de competición, el 911 GT3 R Hybrid. Con 465 caballos y toda la experiencia acumulada en los años de competición de la marca, ganó en el año 2011 las 24 horas de Nürburgring de su categoría. Fue presentado en 2011, junto al concepto de competición del recién lanzado al mercado Porsche 918 Hybrid, parte de la experiencia acumulada en el 911 luego fue aplicada a este deportivo encargado de plantar cara al McLaren P1 y Ferrari LaFerrari. Uvedoce.com estuvo allí como testigo de excepción.

Porsche 911 997 GT3 R Hybrid en el Salón de Ginebra

Porsche 911 997 GT3 R Hybrid en el Salón de Ginebra

De todas maneras si tuviéramos que elegir entre todas las versiones de esta gran generación 997, el GT3 RS 4,0 cumpliría todos nuestros deseos. Fue una versión que se hizo de rogar, apareció en 2011, solo se construyeron 600 unidades, y tenía trasplantado el motor de las versiones RSR con 4,0 litros de cilindrada, atmosférico, lubricación por cárter seco (a partir del GT3 todos compartían esta tecnología) y 500 caballos a 8250 rpm, era todo lo que un amante de los deportivos quería. Frenos cerámicos, vías ensanchadas en unos 80 mm, y un peso contenido de 1370 kg lo convertían en el deportivo perfecto y el que todavía la nueva generación no ha igualado.

Y así acabamos con el (largo) repaso de este maravilloso mito, dejando para otro especial, la nueva generación 991, que por ahora no se puede si no decir que agranda aún más, el mito (llevando el peso del 50 Aniversario en sus hombros), y que todavía nos depara grandes sorpresas, siendo por ahora el Turbo S de 560 caballos su mayor exponente de poder. Gran tarea tiene (aunque los expertos de marketing de la marca saben cómo situar a cada modelo) ya que el Panamera es el ejemplo de perfecta unión entre berlina y deportivo y el binomio Boxster/ Cayman con su estructura de motor central cada vez aumentan un poco más sus prestaciones deportivas, encajonando al icono de la marca, en uvedoce.com estaremos para contarlo.

Un pensamiento en “Porsche 911 50 Aniversario (VI) 2004 – 2012. La generación 997

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